El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado homenajear el próximo 11 de junio al doctor Ramón Gómez Ferrer (1862-1924) en el centenario de su muerte con una ofrenda floral ante la escultura que tiene dedicada en los Jardines de la Glorieta.
Con este acto se pretende reconocer su encomiable contribución en el campo de la pediatría y su constatada vocación de servicio público, especialmente con los niños y con las familias más desfavorecidas de la ciudad, a las que dedicó toda su vida.
En este sentido, el portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, ha señalado que "su labor y su legado merecen ser recordados. Un reconocimiento de todos los han conocido su extraordinaria labor, pero también de todas las nuevas generaciones de jóvenes valencianos y valencianas, para uno de los grandes hombres de nuestra historia más reciente".
La celebración se realizará en los Jardines de la Glorieta, dónde se encuentra el monumento dedicado a su figura, realizado en mármol blanco por el artista Francisco Paredes García.
El acto de homenaje contará con la presencia de los familiares y representantes de las entidades e instituciones implicadas en el desarrollo su profesión, así como de los miembros de la corporación.
El doctor Gómez Ferrer fue uno de los médicos más ilustres de la ciudad. Se licenció en medicina con tan sólo 20 años y obtuvo el doctorado con 22. A los 26 años se convirtió en el primer catedrático de Enfermedades de la Infancia en la Universitat de València, tras obtener también la plaza en las de Granada y Barcelona, pero optó por quedarse en València, ciudad en la que vivió hasta su fallecimiento.
La labor del doctor, ha sido reconocida en múltiples ocasiones. En 1923 el gobierno francés le otorgó la Legión de honor por su labor asistencial y su tarea científica en el campo de la pediatría. En 1924, el Ayuntamiento de València le concedió el título de Hijo Predilecto. Del mismo modo, son numerosas las calles y avenidas que, con su nombre, se reparten por la ciudad y por toda la Comunitat Valenciana.