El emblemático Forn Baixauli de Picanya, uno de los hornos más antiguos de la Comunitat Valenciana, reabrirá sus puertas este sábado, 29 de marzo, tras haber superado los estragos provocados por la DANA.
Ubicado en la calle Major, 22, Forn Baixauli ha sido durante siglos un punto de referencia en la vida del municipio, manteniendo vivas las técnicas tradicionales de panadería que han pasado de generación en generación. Tras meses de esfuerzo para recuperar el establecimiento de los daños sufridos, la familia Baixauli retomará la producción, reafirmando su compromiso con la calidad y la tradición.
Según consta en la escritura original, el horno abrió sus puertas en el año 1745, bajo el nombre de Forn dels Quatre Cantons, cuando estaba situado donde hoy se encuentra la biblioteca municipal. Con el paso de los años, fue trasladado a su actual ubicación, y ha pasado por diversas etapas, reformas y desafíos como la competencia de grandes superficies o los cambios en los hábitos de consumo.
El actual responsable, Batiste Rubio, ha destacado que “más que un espacio físico o un negocio, el horno representa un entorno lleno de significados: lugar de trabajo, vivienda, punto de encuentro familiar y social. A lo largo de casi 300 años, en él se han vivido incontables historias que reflejan la vida de la familia Baixauli, pero también de trabajadores, clientes y amigos”.
La última etapa del horno comenzó el pasado verano, cuando Vicent Baixauli y Batiste Rubio, hijo y sobrino del anterior propietario, asumieron la gestión del negocio familiar. Apenas dos meses después, la DANA que asoló parte de la provincia de Valencia provocó graves daños en el establecimiento, poniendo en duda su continuidad.
“Cuando vimos el estado en el que había quedado el horno tras la DANA, sinceramente, nos planteamos no volver a abrir. Fueron momentos muy duros, ver destrozado un lugar que ha sido parte de nuestra familia durante generaciones fue devastador”, según ha afirmado Rubio.
Sin embargo, la respuesta social marcó un punto de inflexión ya que, según Rubio, “la solidaridad de la gente nos sorprendió y nos emocionó. Vecinos, amigos, clientes de toda la vida e incluso personas anónimas que vinieron de todas partes de España se volcaron con nosotros. Esa muestra de cariño fue lo que realmente nos impulsó a levantarnos y empezar de nuevo”.
Solidaridad del sector panadero
Según ha informado la familia, el 80% del mobiliario y equipamiento del horno proviene de donaciones, un reflejo del apoyo incondicional recibido durante estos meses.
El Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia ha desempeñado un papel clave en esta recuperación. Desde el inicio de la emergencia, ofrecieron asesoramiento técnico, logístico y una campaña de donaciones destinada a hornos y pastelerías afectados por la DANA.
El presidente del Gremio, Juanjo Rausell, ha afirmado que “Forn Baixauli, Panadería Pastelería Galán, Forn Velarte son algunos de los establecimientos tradicionales que ya han podido superar los desafíos y retomar su trabajo artesanal, manteniendo viva la esencia de la panadería valenciana”.
No obstante, Rausell ha advertido que “no todos los hornos han tenido la misma suerte y algunos, lamentablemente, no volverán a abrir sus puertas”. A pesar de ello, ha mostrado su confianza en que el sector recuperará la normalidad gracias al esfuerzo colectivo: “La tradición panadera de nuestra tierra es fuerte y estamos convencidos de que saldremos adelante”.