La procesión cívica volvía a celebrarse este 9 d’Octubre en València y, pese a la habitual tensión de tinte político que se respira alrededor de este acto, la normalidad ha sido la dominante este año, según Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana.
Sin embargo, los partidos políticos Podem València y Compromís han abierto una agria polémica al impedirse a sus militantes, según han lamentado ambas formaciones, participar en la procesión cívica. Ambos partidos han exigido, de hecho, la dimisión de la delegada del Gobierno, Gloria Calero.
Según la versión ofrecida por Podem València, “la procesión se desarrollaba con normalidad hasta que llegó el momento de que las comitivas de los partidos de izquierdas se sumaran y estos veían como a ellos se les impedía el acceso mientras otros partidos políticos de derecha y extrema derecha accedían sin problemas”, en referencia a Ciudadanos, Partido Popular y VOX.
La portavoz de Podem València, Chelo Poveda, ha explicado que los escasos militantes que han permanecido tras el incidente, han accedido 2 horas después a través de la c/Roger de Lauria y recorrido los escasos últimos 100 metros hasta la plaza del Ayuntamiento, “intentando participar de manera activa en una jornada que debería ser abierta a todas las valencianas, sea cual sea su sentir”.
Poveda, asegura que “se trata de una circunstancia inaudita el hecho de que los partidos de izquierda y progresistas hayan visto conculcado su derecho de participación” y por ello se suman a la petición de Compromís de exigir la dimisión de la delegada del gobierno, Gloria Calero, “que ya ha demostrado en anteriores ocasiones una manera de actuar muy alejada de la ciudadanía, como ocurrió en la manifestación a favor de Pablo Hasel en la que las fuerzas de seguridad actuaron con excesiva contundencia o en la manifestación fascista en Benimaclet que se permitió, mientras se impedía a los vecinos mostrar su disconformidad”.
Por su parte, desde Compromís se ha afirmado que “se trata de una situación intolerable, que ataca de lleno los derechos democráticos fundamentales de nuestra sociedad” y ha anunciado que “pedirá explicaciones de manera inmediata a la delegada del gobierno español. Como Podem, ha exigido también "su dimisión por estos hechos”.
La coalición defiende que “el 9 de Octubre es un día de encuentro, de celebración, de unión, de solidaridad, cooperación y empatía, todo lo contrario de lo que se ha producido hoy al impedir la Policía Nacional hacer la procesión cívica a los partidos de izquierda”.