El Ayuntamiento de Paterna ha anunciado que nombrará Hijo Adoptivo de la ciudad, a título póstumo, al ex alcalde Francisco Borruey, que ostentó la Alcaldía de la localidad entre 1997 y 2007.
Para todo ellos, y tal y como recogen en el escrito que registraron en el Ayuntamiento el 8 de junio de 2011 solicitando la concesión de este título para el ex alcalde, el nombramiento de Francisco Borruey como Hijo Adoptivo de la Villa de Paterna es el merecido reconocimiento y homenaje a la labor, defensa y dedicación personal, política y profesional de Paterna que siempre realizó.
Natural del municipio aragonés de Caspe y afincado en Paterna desde 1986, Francisco Borruey pasó en 1991 a formar parte de la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Paterna como concejal de Hacienda, convirtiéndose en 1997 en Alcalde de la Villa, cargo que compatibilizó desde 2003 a 2007 con el de Diputado Provincial.
Mientras mantuvo responsabilidades municipales, Borruey llevó a cabo innumerables actuaciones que mejoraron notablemente el municipio, transformando Paterna en una ciudad más moderna, más acogedora y con más infraestructuras y servicios públicos.
Gracias a su fluida relación con el tejido empresarial, consiguió la reforma del Polígono industrial Fuente del Jarro, la creación del parque empresarial Táctica y el impulso del Parque Tecnológico. Inició la conversión del Tiro de Pichón en el actual Parc Central, construyó la Cova Gran, el puente a Manises y los accesos a la ciudad, Avenida de Europa incluida.
Además, durante su mandato, llevó a cabo la rehabilitación del Gran Teatro y el Capri y la construcción de los Centros Sociales de La Canyada y Terramelar. También impulsó Kinépolis y Heron City y defendió la identidad paternera con la creación de la bandera de Paterna y la implantación de las Insignias de Oro de la Villa.
En el ámbito festivo, trabajó intensamente en la búsqueda de soluciones a la normativa sobre la pólvora con la creación del Cohetódromo y consiguió que la Cordà fuera declarada Fiesta de interés Turístico Local.
En 2009, recibió, a título póstumo, el Coet d'Or y la Insignia de Oro de la Villa y en 2010 la Medalla de Oro de la Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Fe y San Vicente Ferrer.