Los protagonistas de la obra llevaban meses ensayándola dirigidos por el presidente de la asociación, Ararat Gukashyan, y van camino de convertirse en auténticos actores de teatro, ya que en los últimos años han actuado en numerosas ocasiones en Mislata. La de ayer fue una representación especial, ya que Ararat no sólo había adaptado el cuento al castellano, sino que además había introducido algunos textos nuevos para adaptar el texto a la actualidad.
Desde su creación, la asociación Ararat se ha convertido en una de las más activas de la población, gracias a las numerosas iniciativas que llevan a cabo durante todo el año tanto para facilitar la integración y adaptación de los armenios, así como para dar a conocer a la sociedad mislatera la rica y apasionante cultura armenia.