El sábado por la mañana, los organizadores realizaron el desfile por las calles de la localidad. Los caballos tiraron de los árboles hasta la entrada en la plaza de la iglesia acompañados por l’Associació Cultural Escola de dolçaina i percussió A quatre quaranta. Allí se montó la hoguera que ardió a las 20.00 horas.
El público asistente disfrutó de ambas actividades, aunque sin duda, fue muy esperado el chocolate servido por las señoras de la peña. Este año se repartieron más de mil ensaimadas con sus respectivos chocolates calientes.
La bendición de animales se celebrará el día 8 de febrero con la participación de caballerías venidas de toda la comarca.