Catarroja está a punto de decir adiós a las cabinas de teléfono. En las próximas semanas la empresa instaladora procederá a la retirada de las cabinas que aún quedan en Catarroja y que ya hace tiempo que no funcionaban, según han informado fuentes municipales.
Ya no son un servicio público esencial
La retirada de las cabinas telefónicas forman parte de una nueva normativa del Gobierno central que pone fin a la obligatoriedad de mantener una de estas instalaciones en todas las poblaciones de más de mil habitantes al no ser ya un servicio público esencial.
Las cabinas telefónicas, que comenzaron a instalarse en España en 1928, ya no son un negocio. La demanda de este servicio se ha reducido drásticamente en los últimos años por la alta penetración de la telefonía móvil en todos los segmentos de la sociedad.