Esta semana, Sala Russafa recupera el estreno en la Comunitat de ‘El patio de las moreras’, un espectáculo de la formación vasca Vaivén Producciones (con cerca de 30 años de trayectoria y de 40 piezas estrenadas) que estaba previsto para principios del mes de noviembre, pero que tuvo que suspenderse por las consecuencias de la Dana. Del 7 al 9 de marzo se completa esta asignatura pendiente y el XIV ‘Ciclo de Compañías Nacionales’, que había quedado inconcluso.

La obra llega con tres únicas funciones cuando la actriz, autora y directora, Sandra Ferrús, recibió la pasada semana la noticia de su doble candidatura para los Premios Max de 2025 por el texto y la dirección de este montaje. Además, son candidatos en la categoría de Mejor Espectáculo, que hace especial ilusión a esta valenciana, originaria de Alzira y afincada en Donosti, ya que se reconoce el trabajo de todo el equipo.
Ferrús resultó en 2022 ganadora del Premio Max a la Mejor Autoría Revelación por La Panadera, que hablaba de la intimidad violentada al difundirse un vídeo de contenido sexual de una persona corriente, que de pronto se veía expuesta contra su voluntad. Sin embargo, en su nueva creación invita al público a asomarse al pasado y presente de una familia humilde para indagar en las preguntas sin respuestas y en emociones compartidas. El resultado es una tragicomedia que tan pronto adquiere ecos chejovianos, por el retrato de la vida cotidiana de personajes de vida aparentemente sencilla, como destila influencias lorquianas, al recrear el patio de una casa familiar donde se cuecen mucho más que guisos de olla grande.
“La forma de hablar, lo que les ocurre a los personajes son situaciones hasta cierto punto clásicas. Pero la estructura narrativa es moderna, con flashbacks contantes en el tiempo. Además, uno de los personajes rompe la cuarta pared para dirigirse directamente al público. Y nos apoyamos en proyecciones o en el espacio sonoro para ayudar al público a situarse en este tiempo de relato fragmentado”, explica la dramaturga, directora de escena y actriz.
El germen de esta historia nació cuando Ferrús recibió una pregunta desacomplejada de su hija de seis años: “¿por qué nos tenemos que morir?”. Estuvo reflexionando sobre el pudor, casi el miedo que le daba abordar el tema de la muerte. Y decidió sentarse a escribir sobre las cosas que hacen que la vida merezca la pena, lo que la movía y lo que la conmovía.
Inspirada por una antigua foto familiar y por el hecho de bucear en los recuerdos, fue creando la historia de una hija que regresa a la casa donde pasó su infancia y adolescencia, en un pequeño municipio que hace mucho que no visita. Vuelve para ayudar en los cuidados de su madre enferma. Y, al abrigo de ese patio donde las moreras crecían al mismo tiempo que ella y sus hermanos, memorias de la niñez de los personajes se van mezclando con vivencias del presente, haciendo que el pasado ayude explicar y entender la situación que está atravesando la familia.

La propia Ferrús subirá al escenario como uno de los cinco intérpretes que dan vida a 11 personajes en este espectáculo que reivindica la necesidad de hablar, de escuchar y de perdonar. Se le unen Martxelo, Rubio Vito Rogado, Olatz Beobide y Miren Gojenova. “Me hace muchísima ilusión poder actuar en mi tierra. Desde los veintitantos años me fui a estudiar y trabajar a Madrid, después me instalé en el País Vasco y no he tenido tantas oportunidades como me gustaría para que mis familiares, mis amigos puedan ver mis espectáculos”, confiesa la actriz, dramaturga y directora de escena, para quien sería un sueño poder actuar en su lengua materna, el valenciano.
Por el momento, se contenta con que El patio de las moreras se programe justo cuando los Premios Max reconocen a este espectáculo con tres candidaturas en su primera fase de preselección. “Sentía muchísima impotencia y frustración cuando ocurrió la tragedia de la Dana. No poder venir a Valencia con la obra era lo de menos, lo más difícil era la sensación de estar en el sitio equivocado, de no poder acompañar a mi gente. Lo que se veía desde fuera era tremendo. Y, al mismo tiempo, la avalancha de solidaridad era emocionante y muy esperanzadora”, recuerda Ferrús sobre los primeros días tras el 29 de octubre. Este paso por Sala Russafa, del viernes al domingo, salda un tema pendiente y espera que abra una nueva etapa, con más oportunidades para que las interesantes creaciones de esta valenciana lleguen a la cartelera de la ciudad.
El 6 de marzo, la literatura se alía con la danza, la música en vivo y la ilustración
Este jueves a las 19:30 horas, la literatura es la protagonista de programación de Sala Russafa, dentro de su línea de actividades paralelas.
El centro acoge la presentación del libro ‘Poesía del silencio’ de la escritora y artista plástica Beatriz Morillas. Un acto en el que contará con la colaboración de la bailarina Eva Bertomeu para la realización de un pequeño espectáculo, donde las palabras de la poeta y sus dibujos encontrarán apoyo en las coreografías de la prestigiosa bailarina valenciana y la música en directo de Elena González y Julia Ruiz.
Tras este original formato de presentación del primer poemario de Morillas, vendrá un coloquio en que se darán a conocer detalles como la inspiración o el proceso creativo de la obra publicada por Olé Libros. Una colección de textos y dibujos que se adentran en un universo femenino, donde la sensualidad y el amor se dan la mano para sumergir al lector en temas como el dolor, el paso del tiempo, la infancia o la melancolía.