El corazón no se fractura

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El baloncesto, como la vida, a veces duele

Queralt sacada por las asistencias /Foto: MA Polo

Duele cuando duele una jugadora que representa mucho más que puntos, asistencias o robos de balón.

Queralt Casas, capitana del Valencia Basket Femenino, ha sufrido una fractura en el brazo y una afectación en la muñeca tras un encontronazo con una jugadora rival.

Una jugada desafortunada, sin más intención que la propia intensidad del juego, ha apagado por un momento la luz de una líder siete días antes de la gran cita europea.

Porque este no era un partido cualquiera. El Valencia Basket está clasificado para disputar la Final Six de la Euroliga Femenina, con una semifinal histórica a la vista.

Una oportunidad que el equipo ha peleado durante meses, con esfuerzo, talento y una identidad que Queralt encarna como pocas.

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Queralt atendida en la clínica /Foto: X de Queralt Casas

Ella no solo lleva el brazalete. Como dijo en rueda de prensa Rubén Burgos, "es el motor, el corazón del equipo". Lleva también el espíritu de la Fonteta, el respeto por la camiseta, la mirada que inspira a sus compañeras.

Su lesión es una herida colectiva. El equipo pierde a su guía en pista, y la afición a uno de sus grandes referentes.

Pero hay algo que ni las fracturas pueden romper: la fuerza de una capitana. Su brazo descansará, pero su presencia seguirá latiendo en cada jugada, en cada defensa cerrada, en cada pase al corazón de este equipo.

Desde Horta Noticias queremos rendir homenaje a Queralt Casas, símbolo de un baloncesto que no solo se juega con las manos, sino con el alma. Y aunque su cuerpo se tome un respiro, su esencia seguirá ahí, sosteniendo al Valencia Basket como siempre lo ha hecho.

Porque el alma de una capitana nunca se lesiona.

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