El Pleno del Ayuntamiento de València, con los votos a favor de todos los grupos y la abstención de Vox, pide que se consolide la gratuidad de la autopista AP-7 y expresa su oposición a la instauración de peajes generalizados que afecten las carreteras valencianas.
La posición del Pleno se ha producido a raíz de una propuesta inicial de Compromís, consensuada en el equipo de gobierno municipal. El plenario pide también instar en el gobierno de España a “agilizar las inversiones necesarias para la mejora de la red de cercanía de la ciudad de València y acelerar el corredor mediterráneo, así como garantizar una financiación no discriminatoria del transporte público”.
Carlos Galiana, concejal que ha presentado la propuesta, considera que “cada año de peaje en la autopista A-7 nos ha costado a los valencianos 300 millones de euros” y ha pedido inversiones públicas “en el transporte metropolitano, en la red ferroviaria de cercanías de València o en la conexión entre Gandia y Dénia”.