La concejala de Gestión de Recursos del Ayuntamiento de València, Luisa Notario, ha anunciado este miércoles el inicio de los trabajos arqueológicos previos a la rehabilitación de la Alquería Falcó, en el barrio de Torrefiel. “Son unos trabajos importantes porque nos permitirán, por un lado, documentar su valor patrimonial y, por otra, recuperar elementos todavía ocultos”. La intervención se enmarca en el Plan de Intervención en Edificios Municipales de Valor Patrimonial puesto en marcha en el mandato pasado.
“La Alquería Falcó es un maravilloso ejemplo de la arquitectura rural valenciana que rescatamos del abandono en la legislatura pasada recuperando su titularidad y preservándola gracias a los trabajos de consolidación que ejecutamos a principios del año pasado”, ha explicado Luisa. Una vez acabados estos estudios arqueológicos se podrá empezar la redacción del proyecto para su rehabilitación, como ya se ha hecho con otros elementos patrimoniales importantes de la ciudad dentro del Plan de Intervención en Edificios Municipales de Valor Patrimonial puesto en marcha en el mandato pasado. Notario ha recordado en este sentido como ejemplos de intervenciones municipales de los últimos años la rehabilitación de la Alquería del Moro y el chalé de Aben al Abbar, la consolidación y limpieza de las alquerías Olba en Marxalenes o la recuperación del chalé del doctor Bartual en la Punta.
Los trabajos arqueológicos en la Alquería Falcó se suman a las obras de consolidación realizadas entre enero y febrero de 2020 por el servicio de Arquitectura y Servicios Centrales Técnicos junto con la sección de Arqueología del servicio de Patrimonio Histórico y Artístico para asegurar la conservación del edificio mientras avanzaba el proyecto de rehabilitación con un presupuesto de 35.549,77 euros y en los estudios de geotecnia y análisis y cálculo de refuerzo de cimentación que tuvieron un coste de 14.500 euros.
“Después de estar muchos años abandonada y habiendo sido objeto de incendios y ocupaciones ilegales que deterioraron los elementos constructivos y muros, el gobierno de Joan Ribó la rescató de la ruina en 2017 después de expropiarla por casi un millón de euros”, ha recordado Notario, que ha detallado que “con las obras de consolidación se mejoró la seguridad exterior e interior del edificio y se frenó su deterioro”.
Desde la sección de Arqueología se ha realizado un estudio histórico y documental para determinar el origen y la evolución arquitectónica de las edificaciones que actualmente componen este edificio y su integración en el paisaje histórico de la huerta. Las partes integrantes del estudio han contemplado tanto el trabajo arqueológico de campo, con el reconocimiento de la arquitectura a través de la metodología arqueológica, como una aproximación al conocimiento histórico de la alquería, su cronología y evolución arquitectónica a través del registro documental bibliográfico, archivístico y gráfico. También se ha hecho un trabajo de integración de la alquería en el paisaje histórico de la huerta, realizado a través del análisis de sus estructuras históricas, como caminos tradicionales, acequias y división parcelaria del territorio, todo esto secundado por la extensa cartografía histórica con la cual cuenta la ciudad.