La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio continúa con la tercera y última fase del proyecto de rehabilitación de las infraestructuras dañadas de la CV-36 sobre el barranco del Poyo, en el término municipal de Alaquàs, con la construcción de un nuevo puente en el lado izquierdo para reemplazar el que fue arrastrado y derribado por la riada.
Cabe recordar que las inundaciones, además de anegar casi todo el trazado de la CV-36, causaron graves desperfectos en dos de las infraestructuras de vía sobre el barranco del Poyo, concretamente en el PK 8+640, afectando a ambas calzadas.
El punto kilométrico 8+640 de la carretera CV-36 se encuentra en el término municipal de Alaquàs. Este punto corresponde al viaducto que cruza el barranco del Poyo, una infraestructura clave que conecta los municipios de Alaquàs, Aldaia y Torrent, y que también da servicio a los polígonos industriales de Alaquàs y Aldaia,
El pasado 29 de octubre, uno de los puentes quedó completamente derrumbado, mientras que el otro colapsó en uno de sus tramos. La reconstrucción de ambos puentes se ha desarrollado en varias fases con el objetivo de restablecer la circulación de tráfico rodado de manera segura y eficiente.
La segunda fase del proyecto se centró en la rehabilitación de uno de los puentes, que había quedado inutilizado tras el colapso de uno de sus vanos, que se hundió 2,80 metros en uno de sus apoyos.
Gracias a un procedimiento especializado de elevación y desplazamiento con el uso de gatos hidráulicos, se logró recolocar la estructura en su posición original. Este puente fue reabierto al tráfico el 17 de febrero, eliminando la necesidad del desvío provisional establecido en la primera fase.
Instalación de sensores de fibra óptica
Además de la recuperación estructural, la rehabilitación de los puentes incorpora tecnología avanzada con la instalación de sensores de fibra óptica que permiten monitorizar en tiempo real el estado de las infraestructuras, proporcionando datos sobre deformaciones y desplazamientos, lo que facilitará un mantenimiento más efectivo y anticipará posibles fallos.
La Generalitat ha financiado estas dos obras con un presupuesto 11,5 millones de euros en el marco del plan ‘Recuperem València’, que está llevando a actuar en 18 carreteras autonómicas y en más de medio centenar de actuaciones locales.