El concejal de Servicios Sociales, Alfredo Catalá, ha declarado “nos veíamos en la disyuntiva de hacer lo que hace el PP en algunas administraciones donde gobierna y cerrar el grifo cuando se acabasen las ayudas previstas en el presupuesto o, por el contrario, reforzar nuestra posición y apoyar a aquellas familias que están pasando hambre y están al borde de perder su vivienda, aun cuando superamos el gasto estipulado por el presupuesto general municipal. Y hemos optado por la segunda opción”.
Según explica el alcalde, Carlos Fernández Bielsa, las necesidades han crecido “porque mucha gente que había perdido el trabajo en los últimos años ahora también ha perdido el subsidio”. Esto hace que muchos ciudadanos se hayan dirigido en los últimos meses a los servicios municipales para demostrar “una lamentable situación, frente a la inminente pérdida de vivienda, o imposibilidad de pagar manutención para niños”.
Para el alcalde, “ningún ciudadano se quedará en la calle en Mislata porque este gobierno actúa y tiene entre sus prioridades la salvaguarda de los servicios sociales, por eso este año hemos aumentado tanto las cuantías, además de ofrecer más becas de comedor, asumir el copago de la Generalitat, o abrir el comedor de los colegios en épocas de vacaciones para niños necesitados, demostrando que otras políticas sociales son posibles”.