Con autoridad y determinación, el equipo femenino de Valencia Basket superó con claridad a Cadí La Seu en un duelo marcado por el dominio local desde el primer cuarto

En uno de sus últimos compromisos antes del tramo decisivo de la temporada, el conjunto taronja firmó una actuación contundente, construida desde una defensa férrea, un rebote sólido y una confianza que fue creciendo con el paso de los minutos.
El encuentro, sin embargo, quedó ensombrecido por la grave lesión en el brazo sufrida por la capitana, Queralt Casas, en el tercer periodo.
A pesar del golpe anímico, el grupo supo mantener el rumbo hasta cerrar una victoria amplia. El balance nacional queda ahora en 23-6, justo antes de afrontar las semifinales de la Final Six de la EuroLeague Women.

Salida intensa y dominio desde el inicio
El quinteto inicial, formado por Romero, Casas, Fiebich, Fingall y Alexander, comenzó con buenas sensaciones. Con ataques bien repartidos y una defensa muy activa, las locales impusieron el ritmo desde el salto inicial.
El parcial de 8-2 obligó a la reacción visitante, pero nuevas acciones de Fingall y Alexander llevaron la diferencia a ocho puntos y provocaron el primer tiempo muerto.
Las visitantes, incómodas y sin acierto desde el perímetro, intentaron buscar alternativas en la pintura. Aun así, el control seguía del lado taronja, que cerró el primer cuarto con un claro 22-10.

Un segundo cuarto para enmarcar
Lo que vino después fue un auténtico recital. En los primeros minutos del segundo cuarto, la defensa subió un escalón y las transiciones rápidas comenzaron a hacer daño.
Turner lideró un parcial demoledor que alcanzó el 24-0, con dominio total del juego. El equipo catalán no encontró respuestas hasta pasados ocho minutos del periodo. El resultado al descanso hablaba por sí solo: 53-14, con un segundo cuarto que se cerró 31-4.

Tercer cuarto: reacción rival y un momento dramático
Tras el intermedio, las visitantes ajustaron su planteamiento y lograron frenar momentáneamente el ataque local. Un parcial de 0-7 hizo que el cuerpo técnico taronja solicitara una pausa para reorganizar ideas.
La respuesta llegó a través de Alexander y Torrens, que ampliaron de nuevo la ventaja. Sin embargo, el partido se detuvo emocionalmente en un momento dramático: Queralt Casas cayó lesionada tras un desafortunado enganchón con Coulibaly.
La Fonteta, en silencio, despidió a su capitana con una ovación que reflejaba la gravedad del momento. El tercer cuarto terminó con 35 puntos de diferencia.

Último cuarto con el piloto automático
El último tramo se jugó con el peso de lo ocurrido. La intensidad bajó, pero el conjunto valenciano mantuvo la compostura.
Turner, desde el tiro libre, volvió a sumar y, con el paso de los minutos, el equipo recuperó algo de soltura.
Torrens siguió aportando en ataque y la diferencia se estiró hasta los 41 puntos. Los últimos instantes transcurrieron sin grandes cambios en el marcador.

Victoria sin celebración
El triunfo, por rotundo que fuera, dejó un sabor amargo. Porque cuando una líder cae, todo se detiene un segundo. Porque hay victorias que se celebran… y otras que simplemente se asumen.