El cierre del tráfico de Ciutat Vella y la ampliación de la ORA en València han disparado la recaudación un 20 % en medio año, hasta los 5,7 millones de euros por multas y estacionamiento, según ha denunciado el PP.
A ello se unen las multas que se han impuesto por el Área Prioridad Residencial que suman más de 70.000 euros en los principales accesos a Ciutat Vella. Por estas sanciones el Ayuntamiento podría llegar a recaudar 4,2 millones de euros, ya que cada multa es de 60 euros.
La portavoz del PP, María José Catalá, ha criticado "el afán del Gobierno de Ribó y PSOE por seguir haciendo caja a costa de los ciudadanos sin tener medidas para reducir la presión fiscal de las familias de Valencia".